El Monte Abantos 15 abril, 2015 – Publicado en: Excursiones con niños en Madrid – Etiquetas: ,

Cima del monte Abantos

Las redondeadas formas del monte Abantos, en el límite entre la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, nos ofrecen una de las mejores panorámicas de toda la sierra de Guadarrama y una perspectiva única de San Lorenzo de El Escorial. Un paseo sin ninguna dificultad que podemos completar con la visita al arboreto Luis Ceballos o a la silla de Felipe II, desde donde podremos contemplar el monasterio y el monte Abantos en todo su esplendor.

A partir de
3-4 años

Dificultad
Fácil

Distancia
5 km

Desnivel
350+

Recorrido
Lineal

Carrito
No

 

Cómo llegar

Desde la M-600 que une Guadarrama con El Escorial, tomaremos una pista asfaltada que nace junto al Restaurante el Tomillar, ya cerca de El Escorial. Atravesaremos una amplia área recreativa y continuaremos en dirección al arboreto Luis Ceballos y a Abantos hasta entroncar con la carretera que se dirige al Puerto de Malagón. Una vez en el puerto giraremos a la derecha en dirección a Ávila hasta encontrar a nuestra derecha una pista forestal de tierra con una barrera que impide el paso de vehículos, donde comenzaremos la ruta.

Descripción

Una vez superada la barrera metálica continuaremos por la pista de tierra que en un suave y continuo ascenso va virando hacia la izquierda. Todo el recorrido está jalonado por un frondoso pinar donde no resulta difícil ver corretear ardillas rojas de rama en rama.

Recorridos 500 m dejaremos a nuestra izquierda una pista que a través de un torno se introduce en una finca vallada y se dirige a la cumbre del monte San Juan.

Continuaremos recto sin abandonar la pista hasta encontrar el primero de los hitos de la ruta. A nuestra derecha,  alejada del camino, sobre un grupo de rocas, encontraremos la Cruz de Rubens, un excelente mirador sobre el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial que sin duda merece la pena el desvío. Hasta aquí subió en el siglo XVII el famoso pintor barroco de la escuela flamenca para tomar apuntes para uno de sus cuadros más conocidos. Un lugar privilegiado desde donde se domina el impresionante conjunto arquitectónico construido durante el reinado de Felipe II.

De nuevo en la pista de tierra, continuaremos el agradable paseo hasta encontrar una senda ascendente a mano izquierda junto al cartel metálico que nos señala la cercana Fuente de Cervunal, un buen lugar para reponer agua y descansar antes de encarar los últimos metros hasta la cima. Tomaremos la senda que, tras enlazar con el GR-10, nos dejará finalmente en la cima del monte Abantos, donde, además del vértice geodésico que marca el punto más elevado, encontraremos una estación meteorológica y un enorme panel reflector de color amarillo.

Desde sus 1.753 metros de altitud, el Monte Abantos nos regala una panorámica única de gran parte de la ciudad de Madrid y de la Sierra de Guadarrama. Desde su cima se contempla la capital y la mayoría de cimas emblemáticas, que podremos jugar a identificar. Una espléndida recompensa a una excursión sencilla y muy vistosa.

Silla del Rey Felipe II

Situada a los pies de las machotas, la silla de Felipe II es un peculiar conjunto de grandes rocas donde se han labrado distintas plataformas, y que según la tradición utilizaba el rey Felipe II para seguir las obras del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Un curioso observatorio de fácil acceso desde donde tendremos una panorámica excepcional del monasterio y del monte Abantos.

Arboreto Luis Ceballos

Situado en la ladera sur del monte Abantos, el centro de educación ambiental arboreto Luis Ceballos ofrece numerosas actividades, talleres y recorridos dirigidos a los niños. El centro reúne más de 200 especies botánicas en sus casi 4 hectáreas de extensión en las que los niños podrán aprender de la mano de expertos todos los secretos de la naturaleza. Más información: http://arboretoluisceballos.blogspot.com.es/

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Mapa


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Nota: Las edades propuestas en cada ruta están basadas en la distancia, el desnivel y la dificultad (baja, media o alta) que el terreno tiene para un niño. La capacidad psicomotriz puede variar notablemente de un niño a otro, por lo que hay que entender estas recomendaciones como una referencia. Serán las capacidades de cada niño las que marquen en último lugar la idoneidad de una ruta.

Fotografías