Cañón del Río Lobos y la Ermita de San Bartolomé 22 mayo, 2020 – Publicado en: Excursiones con niños en Castilla y León – Etiquetas: ,

Llena de simbolismo y rodeado por el espectacular paraje de paredes calizas del cañón del río Lobos, la Ermita de San Bartolomé es una de las visitas ineludibles si viajamos a la provincia de Soria. Su fácil accesibilidad y la posibilidad de adaptar la excursión a las distintas edades y condiciones de los más pequeños, la convierte en una ruta perfecta para cualquier familia.

A partir de
2-3 años

Dificultad
Baja

Distancia
2-7 km

Desnivel
20 +

Recorrido
Lineal

Altitud máx.
990 m

Cómo llegar

El acceso al Paraje Natural del cañón del río Lobos se encuentra a apenas 2 km al norte de la población de Ucero, donde también se localiza la Casa del Parque. Al poco de acceder a la carretera de acceso del paraje encontraremos la primera de las 3 zonas de aparcamiento habilitadas; Engómez (gratuito), Cueva fría (de pago) y Valdecea (de pago y de acceso limitado durante la temporada alta).

Descripción

Hasta 3 aparcamientos a lo largo del camino permiten adaptar el recorrido a las distintas edades y circunstancias, lo que la convierten en una ruta perfecta para cualquier familia. Independientemente de la variante que se decida realizar, es muy recomendable realizar una primera parada en la Casa del Parque, en Ucero, para descubrir todos los secretos del paraje que estamos a punto de recorrer.

 

Desde el aparcamiento Engómez a 3,3 km de la ermita (gratuito)

Situado nada más entrar al cañón del río Lobos se encuentra la Fuente Engómez, que cuenta con un restaurante y una zona de merenderos. Desde este punto podremos bien seguir el camino asfaltado sin apenas tráfico o bien tomar la senda señaliza que paralela la carretera asfaltada comienza a adentrarse en el cañón siguiendo la traza del PR-SOBU 65 o Senda del Río (el sendero de pequeño recorrido que une las poblaciones de Ucero y Hontoria del Pinar y por la que discurre en todo momento nuestra ruta). Apenas recorrido un kilómetro llegaremos al amplio aparcamiento de Cueva Fría, donde hallaremos una caseta de información del parque.

 

Desde el aparcamiento Cueva Fría a 2,3 km de la ermita (de pago)

Siguiendo en todo momento la traza del PR-SOBU 65 (Senda del Río) vadearemos el río Lobos con la ayuda de unas grandes rocas para continuar siempre cerca de su orilla entre los impresionantes muros de piedra caliza que encierran el cañón y en los que con un poco de imaginación descubriremos formas sorprendentes. Seguiremos avanzando en agradable paseo y sin apenas desnivel hasta vadear de nuevo el sinuoso río justo antes de llegar al aparcamiento de Valdecea, donde encontraremos una fuente con agua potable.

 

Desde el aparcamiento de Valdecea a 1 km de la ermita (de pago)

Desde Valdecea tenemos dos opciones; bien seguir el PR-SOBU 65 o Senda del Río que, rodeado de vegetación de ribera, avanza por un gentil sendero que cruza en un par de ocasiones el río Lobos salpicado de nenúfares. O continuar por la pista forestal (cerrada al tráfico) que sin dificultad nos permite acceder a la Ermita de San Bartolomé incluso con carrito de bebé o cuando las crecidas dificultan el cruce del río.

En ambos casos llegaremos sin apenas esfuerzo al sorprendente paraje de la Ermita de San Bartolomé. Rodeado de chopos, pinos o sabinas, en mitad de un pronunciado meandro y entre los verticales paredones calizos que delimitan el cañón del río Lobos, encontraremos el que fuera en su día monasterio templario de San Juan de Otero. Un precioso edificio de estilo románico-protogótico del s.XII que se mezcla a la perfección con el entorno, en donde con un poco de suerte podremos contemplar el vuelo de los buitres leonados que tienen sus nidos en los cortados del cañón. Según cuenta la leyenda el apóstol Santiago montado a caballo salto desde el alto del cañón dejando los cascos de caballo impresos en la roca y marcando su espada al caer el lugar donde se construiría la ermita. Más allá de las leyendas se trata sin duda de un lugar de gran simbolismo. La ermita se ubica prácticamente equidistante entre el cabo de Creus y el cabo de Touriñán (los dos puntos más extremos de la Península Ibérica). Merece la pena detenerse a observar los detalles de su arquitectura; el rosetón con figuras esotéricas (que conforma el logotipo del Parque) o sus canecillos con enigmáticas figuras labradas en la piedra. Merece la pena también, si tenemos la suerte de encontrarla abierta (consultar horarios AQUÍ), visitar su interior en el que se alberga una cruz templaria y la estrella de Sion.

Junto a la ermita encontraremos amplias praderas, olmos centenarios y pequeños remansos junto al río donde descansar y jugar con los más pequeños, antes de completar la excursión opcionalmente con la visita de alguno de los atractivos naturales que podemos encontrar cerca de la ermita como la Cueva Grande, el Balconcillo o el Colmenar de los Frailes:

 

Cueva grande: Muy cerca de la ermita, al otro lado del río y claramente identificable, encontraremos la Cueva Grande, una enorme oquedad que se extiende verticalmente por la pared del cañón. En su interior encontraremos muestras de arte rupestre, aunque no resulta sencillo divisarlas a simple vista (recomendable llevar una buena linterna. ¡A los niños les encantará!). La cueva consta de una única y gran galería que se adentra unos 100 metros en la montaña, dejándonos una de las estampas más espectaculares del paraje, con la visión de la ermita a través de la boca de la cueva.

El balconcillo y el ojo del Diablo: Junto a la puerta de la ermita encontraremos la senda que nos permite subir al “balconcillo” donde tendremos una fantástica panorámica de la ermita, el meandro y el cañón. Si seguimos subiendo llegaremos al mirador del “ojo del Diablo” con otra espectacular panorámica a través de un agujero en la roca.

Colmenar de los Frailes: Para aquellos que se hayan quedado con ganas de más existe la opción de continuar avanzando junto al río Lobos apenas un kilómetro más a través de uno de los tramos más espectaculares del cañón hasta alcanzar el paraje del Colmenar de los Frailes, donde encontraremos unas viajas colmenas encaramadas sobre una repisa de la pared del cañón.

Mapa

Nota: Las edades propuestas en cada ruta están basadas en la distancia, el desnivel y la dificultad (baja, media o alta) que el terreno tiene para un niño. La capacidad psicomotriz puede variar notablemente de un niño a otro, por lo que hay que entender estas recomendaciones como una referencia. Serán las capacidades de cada niño las que marquen en último lugar la idoneidad de una ruta.

Fotografías

Descubre nuestras guías de excursiones con niños:

Encuentra el mejor alojamiento al mejor precio para disfrutar del Cañón de río Lobos en familia. RESERVA AQUÍ

Artículos relacionados