Suiza con niños: el valle de la Engadina, en el corazón de los Grisones 17 septiembre, 2020 – Publicado en: Alpes, Destinos, Suiza – Etiquetas: ,

La naturaleza más abrupta y espectacular de los Alpes orientales se entremezcla con sus exquisitos pueblos y una amplia oferta para todos los públicos, que hacen de este valle una parada ineludible en nuestro viaje por la Suiza más oriental.

Si hay un valle que destaca sobre el resto en el cantón de los Grisones, ese es el valle de la Engadina. La naturaleza más abrupta y espectacular de los Alpes orientales se entremezcla con sus exquisitos pueblos y una amplia oferta para todos los públicos, que hacen de este valle una parada ineludible en nuestro viaje por la Suiza más oriental. El acceso al valle de la Engadina se puede realizar tanto por el paso de Julier como por el de Albula; unos impresionantes puertos de montaña que son una inmejorable carta de presentación a todo lo que nos espera.

En el fondo del valle destacan sus elegantes localidades. Es el caso de St. Moritz que para el imaginario colectivo está asociada con el lujo y la exclusividad, aunque su verdadera riqueza se encuentra en su entorno. St Moritz es la cuna del turismo de invierno, además de el escenario de dos juegos olímpicos de invierno, y no es por casualidad. Merece la pena dedicar una mañana o una tarde a recorrer tranquilamente su hermoso lago en el que navegan pequeños barcos a vela durante el verano y se juega al polo y se hacen carreras de caballo en su superficie helada durante el invierno. No muy lejos de St. Moritz merece también una visita el pueblo alpino de Pontresina, con sus edificaciones modernistas de postal y su multitud de actividades para toda la familia. Desde aquí parte el recorrido hacia el Val Roseg, así como numerosas rutas por el fondo del valle que podemos recorrer en bicicleta (en Pontresina encontraremos varios lugares donde alquilar bicicletas eléctricas, también para niños). Y si buscamos algo más calmado podremos visitar el encantador Jardín de hierbas Ricola de Pontresina (en la entrada hay un buzón con las instrucciones de un juego y ¡caramelos gratis!), saltar de árbol en árbol en el parque de aventuras Go Vertical o, si el tiempo acompaña, darnos un chapuzón o hacer una barbacoa en los fácilmente accesibles Lago Lej Marsch o en el Lago Lej da Staz.

Mención aparte merecen los numerosos remontes que conectan el fondo del valle con las zonas altas. Imprescindible el telecabina de Diavolezza (Adultos: CHF 39 i/v. Menores de 6 años gratis. De 6 a 12 años: CHF 13 i/v. De 13 a 17 años: CHF 26 i/v. Consultar precios y horarios actualizados) que en apenas unos pocos minutos permite alcanzar los 2.973 m de altitud y obtener unas vistas panorámicas difíciles de olvidar sobre el Piz Bernina, la montaña más alta de los Alpes orientales, y el Glaciar de Morteratsch y de Pers. Desde la estación superior, donde hay una terraza panorámica, un restaurante, un hotel y con un poco de suerte toneladas de nieve en pleno verano con las que poder hacer un muñeco de nieve, podemos completar la visita con la ascensión al Sass Queder (3.066 m.s.n.m) donde encontramos una parrilla para hacer una barbacoa. ¡La más alta de toda Europa!

Otro remonte que no debería faltar en nuestra lista es el tren cremallera de Muottas Muragl (Adultos: CHF 35 i/v. Menores de 6 años gratis. De 6 a 12 años: CHF 11,90 i/v. De 13 a 17 años: CHF 23,30 i/v. Consultar precios y horarios actualizados), que en apenas unos minutos nos deja a casi 2.500 m de altitud. Arriba nos espera un divertido parque infantil y el inicio del Muottas Muragl Panoramaweg, un recorrido para toda la familia que en ligero descenso recorre la ladera de la montaña con espectaculares vistas sobre St. Moritz, la Val Roseg y macizo del Bernina. Tampoco nos podemos perder el teleférico al Piz Nair (Adultos: CHF 69,00 i/v. Menores de 6 años gratis. De 6 a 12 años: CHF 23,00 i/v.. De 13 a 17 años: CHF 46,00 i/v. Consultar precios y horarios actualizados), desde donde parte la ruta para visitar el fantástico Lej Suvretta y el teleférico al Corvatsch (Adultos: CHF 60,00 i/v. Menores de 6 años gratis. De 6 a 16 años: CHF 30,00 i/v. Consultar precios y horarios actualizados) que sube nada más y nada menos que hasta los 3.303 m. Desde la estación intermedia de Murtèl se obtiene una de las mejores panorámicas de la sucesión de lagos que engalanan la Alta Engadina y es también el punto de inicio de otra de las excursiones recomendadas para toda la familia, el Corvatsch Panoramaweg, una espectacular ruta para todos los públicos que recorre el valle hasta la estación de Furtschellas.

Pero no solo se pueden hacer excursiones familiares tomando un remonte, a lo largo de todo el valle de la Engadina hay más de 12 senderos temáticos para los más pequeños que van desde un kilómetro de distancia hasta los seis. Otra de las rutas imprescindibles que podemos realizar con niños es la Senda del Glaciar de Morteratsch -declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad-; un amable recorrido, que incluso es posible recorrer en bicicleta, en el que con la ayuda de distintos paneles podremos comprobar hasta donde llegaba el glaciar en el pasado antes de alcanzar su frente actual. Los más andarines además tienen la opción de subir (e incluso dormir) en el Refugio de Boval (Adultos: CHF 41 pernoctar, CHF 77 dormir y media pensión. De 6 a 17 años: 27 pernoctar, CHF 60 dormir y media pensión. Consultar precios actualizados) a los pies del majestuoso Piz Bernina, donde poner el broche de oro a nuestro recorrido en familia por el fantástico valle de la Engadina.

Qué ver y qué hacer en el Valle de la Engadina

En el siguiente mapa hemos recopilado algunas de las cosas más interesantes que ver y que hacer en el valle de la Engadina si viajas con niños (o sin ellos): remontes, puntos de interés, restaurantes, campings, actividades, excursiones…

[ Pulsa en la imagen para verla en grande ]

Excursiones con niños en el Valle de la Engadina

  • Sass Queder

Desde la estación superior de Diavolezza se tiene una de las panorámicas más impresionantes del Piz Bernina -la montaña más alta de los Alpes orientales- y el glaciar Morteratsch, que por sí solas justifican tomar el telecabina (Adultos: CHF 39 i/v. Menores de 6 años gratis. De 6 a 12 años: CHF 13 i/v. De 13 a 17 años: CHF 26 i/v. Consultar precios y horarios actualizados), uno de los imprescindibles del valle de la Engadina. Pero este también es el punto de partida de muchas de las rutas que suben a las cimas de alrededor. La más sencilla de todas lleva hasta la cima del Sass Queder (3.066 m.s.n.m), situada a apenas media hora de camino de la estación por una senda pedregosa, pero sin dificultades. En la cima, además de una espectacular vista de 360º sobre el lago Bianco y el macizo del Bernina, encontrarás en el punto más alto una parrilla para hacer una barbacoa. ¡La más alta de toda Europa! En la estación superior del teleférico de Diavolezza venden packs con leña, cerillas y salchichas. No todos los días se puede coronar un tresmil en familia, y menos aún disfrutar de una barbacoa con estas vistas.

Distancia
1,5 km

Desnivel
100 +

Recorrido
Lineal

Alt. Máxima
3.066 m

  • Refugio Boval

Situado en la cabecera del valle de Morteratsch, a los pies del impresionante Piz Bernina, la excursión al refugio de Boval (Adultos: CHF 41 pernoctar, CHF 77 dormir y media pensión. De 6 a 17 años: CHF 27 pernoctar, CHF 60 dormir y media pensión. Consultar precios actualizados), situado a 2.495 m sobre el nivel del mar, es una de las más espectaculares que se pueden realizar en el cantón de los Grisones. El camino parte desde la estación de trenes Morteratsch (donde hay un gran parking con parquímetro) y sigue durante los primeros metros los pasos de la senda del Glaciar de Morteratsch para enseguida adentrarse en el bosque y comenzar a recorrer la morrena lateral del glaciar con vistas impresionantes en todo momento. Al refugio, dependiendo del ritmo, se puede llegar en 2-3 horas. Si los niños están acostumbrados a caminar por montaña se puede ir y volver en el día. Pero mucho mejor si te puedes alojar en el refugio, compartir cena y anécdotas con otros montañeros, dormir en literas y disfrutar con calma del sol poniéndose tras las montañas. Dormir en un refugio de montaña de pequeño es una de esas experiencias que se quedan grabadas para siempre en la retina, y en Suiza, más que en cualquier otro lugar, las familias son más que bienvenidas y su presencia es habitual en los refugios. Las vistas desde la terraza del refugio son memorables. Al regreso es posible enlazar con la Senda del Glaciar Morteratsch en su tramo final.

Distancia
10 km

Desnivel
600 +

Recorrido
Lineal

Alt. Máxima
2.495 m

  • Senda del glaciar de Morteratsch

Declarada patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO, la Senda del Glaciar de Morteratsch recorre a través de un amable camino el fondo del valle por el que antaño discurría la lengua del glaciar hasta finalmente llegar a su frente actual. A lo largo del recorrido varios paneles nos van informando de los lugares hasta los que llegaba el glaciar hace no tanto tiempo. Realmente impresiona ver el retroceso del glaciar Morteratsch, uno de los más grandes de los Alpes. Se trata de un sencillo recorrido para toda la familia que transcurre en todo momento por una amplia pista forestal que incluso es posible realizar en bicicleta (en la estación de trenes de Morteratsch, donde se inicia la ruta, se alquilan bicicletas eléctricas). Los más pequeños, además, pueden jugar a un juego de pistas, disponible en la oficina de turismo de Pontresina (Via Maistra, 133), en el que a través de 16 enigmas irán descubriendo todos los secretos del glaciar. Por si fuera poco en el punto de inicio y final de la ruta, junto a la estación de trenes, encontraremos un pequeño cercado con pequeñas cabras al que podremos acceder gratuitamente para que los más pequeños las acaricien u observen de cerca.

Distancia
5,5 km

Desnivel
225 +

Recorrido
Lineal

Alt. Máxima
2.035 m

  • Muottas Muragl Panoramaweg

La senda panorámica de Muottas Muragl es una de las rutas familiares imprescindibles del valle de la Engadina. Para comenzar la ruta deberemos tomar el tren cremallera de Muottas Muragl (Adultos: CHF 25 un trayecto. Menores de 6 años gratis. De 6 a 12 años: CHF 8,50. De 13 a 17 años: CHF 16,70. Consultar precios y horarios actualizados), que en apenas unos minutos nos deja a casi 2.500 m de altitud. Arriba nos espera un divertido parque infantil y el inicio del sendero panorámico de Muottas Muragl, un recorrido para toda la familia que en ligero descenso recorre la ladera de la montaña con espectaculares vistas sobre St. Moritz, la Val Roseg y macizo del Bernina. Durante el recorrido podremos ver decenas de marmotas y, con un poco de suerte, hasta algún íbice de los Alpes, el símbolo del cantón de los Grisones. A mitad recorrido encontraremos un pequeño bar de montaña perfecto para hacer un alto en el camino. En este punto podremos descender directamente hacia Pontresina, o si lo preferimos seguir llaneando a media ladera hasta alcanzar la estación superior del telesilla Alp Languard (Adultos: CHF 16,50 un trayecto. Menores de 6 años gratis. De 6 a 12 años: CHF 5,20. De 13 a 17 años: CHF 10,30. Consultar precios y horarios actualizados), desde donde descenderemos a las calles de Pontresina. Para el regreso al punto de partida deberemos tomar en la estación de trenes alguno de los numerosos autobuses que paran en la estación de Muottas Muragl (consultar precios y horarios).

Distancia
7 km

Desnivel
100 +

Recorrido
Lineal (Ida)

Alt. Máxima
2.454 m

  • Corvatsch Panoramaweg

Desde la estación intermedia de Murtèl (Adultos: CHF 29,00 un trayecto. Menores de 6 años gratis. De 6 a 16 años: CHF 14,50. Consultar precios y horarios actualizados) se obtiene una de las mejores panorámicas de la sucesión de lagos que engalanan la Alta Engadina. Desde aquí también parte el “Corvatsch Panoramaweg”, una espectacular ruta para todos los públicos que recorre el valle hasta la estación de Furtschellas, a medio camino entre la cima rocosa del Corvatsch y el lago de Silvaplana. A Murtèl se accede tomando el teleférico que va desde Surlej (parking cubierto de pago) a la cima del Corvatsch. Hay parques infantiles y cafés en ambas estaciones del teleférico y a lo largo del camino encontraremos zonas de picnic, siempre con espléndidas vistas sobre el valle. El regreso lo podemos realizar tomando el teleférico de la estación intermedia de Furtschellas (Adultos: CHF 19,00 un trayecto. Menores de 6 años gratis. De 6 a 16 años: CHF 9,50. Consultar precios y horarios actualizados) o directamente descendiendo a pie hasta Sils, donde podremos tomar un autobús al punto de partida. Los más andarines pueden alargar la excursión y enlazar con el sendero “Wasserweg” (ver mapa), una ruta temática para niños que recorre 6 lagos alpinos.

Distancia
8 km

Desnivel
50 +

Recorrido
Lineal (Ida)

Alt. Máxima
2.702 m

Diario de viaje

Consulta el Diario de viaje en la Página de Suiza Turismo con toda la información y detalles de nuestro viaje de 10 días en camper por Appenzell, San Galo y los Grisones.

También te puede interesar

Recorrido de 10 días en camper por el elegante valle de la Engadina, la vibrante Flims o el lago de postal de Walen, descubriendo algunos de los secretos mejor guardados de la Suiza más oriental.

Situada a poco más de una hora de Zúrich, a medio camino entre el lago de Constanza y los Grisones, la región de Appenzell merece sin duda un alto en el camino. Un entorno que recuerda a la imagen idealizada que podemos tener de Suiza y que esconde muchas opciones para disfrutar en familia.

El Parc Ela es el mayor parque natural de Suiza, y eso en un país que es pura naturaleza, es mucho decir. Un paraje lleno de atractivos que es el contrapunto perfecto a la vibrante comuna de Flims.

Rodeados de un entorno de postal, en Heididorf los niños pueden disfrutar de los animales y conocer un poco más la historia de Heidi y el resto de personajes de la novela. Una visita imprescindible para cualquiera que alguna vez haya sido niño.

El lago de Walen o Walensee es el lugar perfecto para descansar y refrescarse junto a sus aguas, buscar tesoros o deslizarse por enormes toboganes, en un entorno donde la naturaleza está pensada para ser disfrutada por los más pequeños.