Navegando con niños. La escuela del mar 7 marzo, 2017 – Publicado en: Actividades

Foto: Delta Yacht Cruiser

Foto: Delta Yacht Cruiser

 

Papá, ¿en qué isla vamos a vivir este invierno? Esta pregunta, que puede resultar extraña a priori, nos la hacía nuestra hija cuando tenía apenas 4 años. Desde antes de que naciera, mi pareja Ana y yo ya estábamos inmersos en nuestro proyecto, vivir a bordo de un velero trabajando en el Mediterráneo y el Caribe haciendo cruceros chárter, es decir, llevando a gente a navegar de vacaciones. Cuando hace ya más de 15 años empezamos a plantearnos formar una familia y seguir con este tipo de vida, recorriendo buena parte del mundo, muchos de nuestros amigos y conocidos nos miraban como a dos locos. Hoy, sin embargo la experiencia ha demostrado que la idea no era tan descabellada.

Tula, nuestra hija, cumplirá 12 años este verano. El día de su cumple lo compartirá con alguna familia de las que vendrán a nuestra casa flotante a pasar sus vacaciones. Niños con los que entablará una amistad. También se reencontrará con niños de otros barcos, con los que coincidimos cada año en el Mediterráneo. Lo mismo sucede cuando, durante el invierno, hacemos la temporada en el Caribe después de cruzar el charco. Paradójicamente, una de las cosas que nos decían cuando estábamos planteando nuestro proyecto, es que sería una vida solitaria para un niño. Hoy día tiene amigos a ambos lados del Atlántico, y es prácticamente bilingüe. Su capacidad de socializar se ha reforzado, a base de encuentros y reencuentros con gente nueva y amigos de toda la vida.

Pero el suyo no es un caso único. Incluso antes de formar familia, nosotros ya teníamos referencias sobre gente que había criado a sus niños a bordo de un barco, y siempre con buenos resultados. Es un planteamiento que en nuestro país suena realmente exótico, pero que en otros países de Europa han hecho muchas familias desde hace muchos años. Familias francesas, holandesas, alemanas o inglesas con los que ya habíamos coincidido en fondeaderos de medio mundo. Con niños que hablaban varios idiomas de forma natural, que estaban acostumbrados al cambio de paisajes y de clima, a socializar con niños de otros países con los que al principio sólo se entienden por señas.

Ahora que han pasado unos años, podemos decir que el proyecto ha resultado un éxito, y que nuestra hija ha vivido y sigue viviendo hoy día una infancia bonita y enriquecedora. Ahora esperamos que en el futuro ella pueda decidir también cuál quiere que sea su modo de vida y sea capaz de llevarlo a cabo sin dejarse llevar por prejuicios ni convencionalismos.

 


(*) Antonio Doria y Ana Roca llevan más de 15 años viviendo y trabajando junto con su hija a bordo de su velero TamTam, organizando cruceros para familias con niños.


 

En la proa, el sitio favorito de los niños mientras navegamos a vela. Foto: Delta Yacht Cruiser

En la proa, el sitio favorito de los niños mientras navegamos a vela. Foto: Delta Yacht Cruiser

Los niños y su especial perspectiva de la vida a bordo. Foto: Delta Yacht Cruiser

Los niños y su especial perspectiva de la vida a bordo. Foto: Delta Yacht Cruiser

Un rato divertido en una balsa neumática. Foto: Delta Yacht Cruiser

Un rato divertido en una balsa neumática. Foto: Delta Yacht Cruiser

Foto: Delta Yacht Cruiser

Foto: Delta Yacht Cruiser